¡Los estudiantes del futuro ya están aquí!

Los sueños no tienen límite. Y el futuro de las nuevas tecnologías, tampoco. El avance del mundo de la informática y de la Inteligencia Artificial está propiciando la creación de nuevas profesiones que jamás nos hubiéramos imaginado. Con el inicio del nuevo curso universitario, estamos obligados a destacar un dato: el 65% de los estudiantes ejercerán profesiones que aún no existen, según varios expertos. La mayoría de estos trabajos tendrán que ver con las famosas disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas, por sus siglas en inglés).

A día de hoy, de los más de de 500 grados universitarios que se ofertan en España, tan solo unos pocos tienen el honor de ser considerados de “pleno empleo” y, la mayoría, tienen que ver, de nuevo, con las disciplinas STEM. Uno de estos es la ingeniería informática, que, de hecho, cada vez cuenta con un menor número de estudiantes, a pesar de que las ofertas laborales van en aumento.

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Pero, ¿a qué se debe esto? Si en realidad los jóvenes buscan hacer carreras que tengan “futuro”, ¿por qué cada vez nos encontramos con un número más bajo de estudiantes en las aulas de informática?

En muchas ocasiones tiene que ver con las altas expectativas con la que estos empiezan la Universidad. Muchos esperaban estar sentados frente al ordenador desde el primer día de clase y poder ser, en menos de un año, unos auténticos hackers. Como se explica en este artículo de Xataka, el itinerario formativo del primer año de carrera consiste en una gran dosis de matemáticas y teórica sobre computadoras, sistemas y tecnologías de la información, fundamentos físicos... ¿El resultado de este primer año de carrera? Cerca del 25% de los alumnos abandona.

Además, debido a la rapidez con la que avanzan las nuevas tecnologías y paradigma informático, es necesario estar continuamente actualizado. Conocer las últimas novedades es el deber de un buen informático. Esto provoca que los currículos formativos de las universidades no estén actualizados y, que cuando el estudiante llega al mundo laboral, tenga que hacer frente a unos problemas que encuentra difícil de solucionar. Es aquí donde la frustración y la decepción, en muchos casos, salen a flote. La incertidumbre, por no saber si se podrá hacer frente a las tareas, al no estar familiarizado con las nuevas tecnologías y herramientas del mercado, es real.  

Sin embargo, esta frustración, en ocasiones, es hasta necesaria. A partir de este tipo de situaciones, muchos estudiantes salen más motivados y reforzados, dándose cuenta de que tienen que seguir formándose cada día. La mayoría descubren que deben mantener un rol activo durante su formación y aceptar que tendrán que equivocarse un millón de veces hasta dar con la solución que buscaban. ¿El objetivo? Adquirir experiencia para poder hacer frente a este tipo de problemas en el mundo real.


Poco a poco se están empezando a desarrollar alternativas a la formación universitaria, donde los programas educativos se pueden actualizar y diseñar en base a las necesidades reales del mercado. IMMUNE Institute trabaja en base a cinco pilares, entre los que destacan el aprendizaje práctico, la diversidad y colaboración. Gracias a esto, los estudiantes están desde el minuto cero resolviendo retos de programación, al igual que el día de mañana como profesionales, donde se les marcarán objetivos, al igual que se hace en Immune. Además, el aprendizaje colaborativo fomenta la cooperación entre los alumnos, consiguiendo que se desarrollen mejores ideas que construirán un futuro mejor.