{"id":15917,"date":"2021-01-01T12:23:54","date_gmt":"2021-01-01T11:23:54","guid":{"rendered":"https:\/\/immune.institute\/?p=1070"},"modified":"2021-01-01T12:23:54","modified_gmt":"2021-01-01T11:23:54","slug":"programar-mediante-la-voz-ya-es-una-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/immune.institute\/en\/blog\/programar-mediante-la-voz-ya-es-una-realidad\/","title":{"rendered":"VOICE PROGRAMMING IS NOW A REALITY"},"content":{"rendered":"<p>Los asistentes de voz han llegado para quedarse. Desde Google hasta Amazon y pasando por Apple. Cada una de las grandes compa\u00f1\u00edas han desarrollado un software que est\u00e1 en la palma de nuestra mano. Google Assistant nos encuentra la mejor ruta para volver a casa, Siri nos cuenta chistes y Alexa nos busca las mejores ofertas en Amazon. Si usamos software de reconocimiento de voz para cosas tan sencillas como pedir que nuestro m\u00f3vil llame a alguien, \u00bfpor qu\u00e9 no para ayudarnos a programar?<\/p>\n<p>Si hay algo que caracteriza a los programadores son las horas y horas que pasan escribiendo delante del ordenador. Como si fueran pianistas sus manos son su mayor tesoro. Y tambi\u00e9n son la parte de su cuerpo que m\u00e1s sufre, junto con la espalda. Hasta ahora. La programaci\u00f3n por voz se ha convertido en realidad gracias a los esfuerzos de diferentes expertos.<\/p>\n<p>Tavis Rudd demostr\u00f3 hace ya cinco a\u00f1os que programar mediante la voz era posible. Rudd sufre el s\u00edndrome del t\u00fanel cubital por esfuerzo repetitivo (RSI por sus cifras en ingl\u00e9s). Por lo que, programar por voz, pod\u00eda ser una soluci\u00f3n a sus problemas. Rudd comenz\u00f3 utilizando el software Dragon Naturally Speaking, que soporta lenguaje est\u00e1ndar, pero no est\u00e1 preparado para los comandos de programaci\u00f3n. Entonces cambi\u00f3 a la extensi\u00f3n de Phyton DragonFly, con la que si le era posible. Despu\u00e9s de Rudd, otros expertos con problemas se animaron a desarrollar otro tipo de software. Siempre con un mismo objetivo: conseguir que la programaci\u00f3n fuera lo m\u00e1s c\u00f3moda posible y evitar las dolencias f\u00edsicas.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los comandos de voz, Vocola y VoiceCode son los m\u00e1s exitosos. El primero utiliza una sintaxis muy sencilla. Adem\u00e1s, los comandos que utiliza se pueden personalizar, seg\u00fan las necesidades del programador. \u00bfC\u00f3mo? O bien creando un nuevo vocabulario o deletreando los comandos. Por su parte, VoiceCode s\u00ed que permite la programaci\u00f3n en cualquier lenguaje. Utiliza comandos encadenados para crear acciones complejas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8180 aligncenter\" src=\"https:\/\/principal.immune.institute\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/echo-dot-2937627_960_720.jpeg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/immune.institute\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/echo-dot-2937627_960_720.jpeg 340w, https:\/\/immune.institute\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/echo-dot-2937627_960_720-256x170.jpeg 256w, https:\/\/immune.institute\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/echo-dot-2937627_960_720-18x12.jpeg 18w\" sizes=\"(max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/p>\n<p>Dejando a un lado la ventaja m\u00e1s obvia de la codificaci\u00f3n por voz, algunos programadores se quejan. Eso s\u00ed, en broma. Ahora tienen que beber mucha agua, ya que fuerzan la garganta y la voz. Otros dicen que ya no pueden cantar o silbar mientras lo hac\u00edan.<\/p>\n<p>Sin duda, la codificaci\u00f3n por voz es una garant\u00eda para no tener que abandonar la carrera profesional o los estudios por un dolor cr\u00f3nico, una lesi\u00f3n o una discapacidad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Voice assistants are here to stay. From Google to Amazon to Apple. Each of the big companies has developed software that is in the palm of our hand.<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":8181,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15917","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15917\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/immune.institute\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}